Guías9 min de lectura5 de diciembre de 2025
Lactancia materna: guía para las primeras semanas
Basado en las directrices de la OMS, todo lo que necesitas saber sobre el calostro, el agarre correcto, la subida de la leche y cómo superar los retos iniciales.
La primera hora: el inicio de todo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar la lactancia materna durante la primera hora tras el nacimiento. Este contacto piel con piel inmediato tiene beneficios extraordinarios:
• Estimula la producción de leche
• Ayuda a regular la temperatura del bebé
• Fortalece el vínculo madre-hijo
• El calostro (la primera leche) es rico en anticuerpos que protegen al recién nacido
El calostro, de color amarillento y consistencia espesa, es producido en pequeñas cantidades (5-7 ml por toma), que es exactamente lo que el estómago diminuto de tu bebé necesita. No te preocupes si parece poco: es concentrado y extraordinariamente nutritivo.
El agarre correcto: clave del éxito
Un buen agarre es fundamental para una lactancia exitosa y sin dolor. Señales de un agarre correcto:
• La boca del bebé está bien abierta, cubriendo gran parte de la areola (no solo el pezón)
• El labio inferior está evertido (hacia afuera)
• La barbilla del bebé toca el pecho
• Puedes escuchar al bebé tragar
• No sientes dolor (puede haber sensibilidad inicial los primeros días, pero no dolor)
Si sientes dolor persistente, grietas o ampollas, consulta con una asesora de lactancia. El dolor NO es normal y casi siempre indica un problema de agarre que se puede corregir.
Posturas recomendadas para empezar: acunado (cuna), fútbol americano y recostada de lado.
La subida de la leche
Entre el día 2 y 5 postparto, el calostro da paso a la leche de transición y luego a la leche madura. Este proceso se llama 'subida de la leche' y puede producir:
• Pechos duros, calientes e hinchados
• Sensación de tensión o plenitud
• A veces fiebre leve (menos de 38°C)
Consejos para sobrellevar la subida:
• Amamanta frecuentemente (8-12 veces al día) para aliviar la congestión
• Aplica calor antes de la toma para facilitar el flujo
• Aplica frío después de la toma para reducir la inflamación
• Si es necesario, extrae un poco de leche manualmente para aliviar la presión
Recuerda: la producción de leche funciona por oferta y demanda. Cuanto más mama el bebé, más leche produces.
¿Cómo saber si come suficiente?
Es la pregunta más frecuente de las madres lactantes. Señales de que tu bebé está bien alimentado:
• Moja al menos 6 pañales al día (a partir del día 4-5)
• Hace al menos 3-4 deposiciones al día las primeras semanas
• Gana peso adecuadamente (recupera el peso del nacimiento hacia los 10-14 días)
• Se muestra satisfecho después de las tomas
• Tiene buen tono muscular y está alerta cuando está despierto
Es normal que el bebé pierda hasta un 7-10% de su peso al nacer en los primeros días. Esto no es motivo de alarma siempre que lo recupere en las dos primeras semanas.
Retos comunes y cómo superarlos
Grietas en los pezones: Casi siempre causadas por un mal agarre. Corrige la posición y aplica tu propia leche sobre la grieta (tiene propiedades cicatrizantes). La lanolina pura también ayuda.
Ingurgitación: Pechos extremadamente duros y dolorosos. Amamanta frecuentemente, usa compresas frías entre tomas y masajea suavemente.
Mastitis: Inflamación del tejido mamario que causa dolor, enrojecimiento y fiebre. Requiere atención médica. Sigue amamantando (no empeora la infección y ayuda a resolverla).
Baja producción percibida: Es la preocupación más común, pero la verdadera baja producción es rara. Confía en las señales de tu bebé (pañales mojados, ganancia de peso) más que en la sensación.
Brotes de crecimiento: El bebé mama más frecuentemente durante unos días (típicamente a las 3 semanas, 6 semanas y 3 meses). Es su forma de aumentar tu producción.
Recomendaciones de la OMS
La OMS recomienda:
• Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida
• Continuación de la lactancia con alimentación complementaria hasta los 2 años o más
• No ofrecer biberones ni chupetes durante las primeras semanas para evitar la confusión tetina-pezón
• Alimentación a demanda (sin horarios rígidos)
Si la lactancia materna no es posible o decides no amamantar, la leche de fórmula es una alternativa segura y nutritiva. Lo más importante es que tanto tú como tu bebé estéis bien. Pide ayuda cuando la necesites: asesoras de lactancia, grupos de apoyo y tu matrona están ahí para acompañarte.